El cuero es naturalmente resistente, pero no le gusta empaparse. Una llovizna o nieve ligera no suelen ser un problema si proteges tus botas y las cuidas después. Usa un spray impermeabilizante para cuero, evita charcos y lluvia intensa, y deja que se sequen con calma.

Dandelie boots in the rain

Las botas de cuero no son botas de agua, pero con mantenimiento regular suelen aguantar bien el uso diario. Por eso es importante limpiar, nutrir y guardarlas correctamente para que duren más. Si quieres más consejos, revisa nuestra guía de cuidado.

Preparación antes de la lluvia o la nieve

Si sabes que se pueden mojar, impermeabilízalas antes con un producto repelente al agua. No las convierte en botas de lluvia, pero ayuda a proteger el cuero y a que el agua no se quede en la superficie.

Qué hacer si se mojan

  • Seca a toques, sin frotar. Usa un paño suave para absorber el agua. Si aparecen marcas de sal, límpialas con un paño ligeramente húmedo y un limpiador suave para cuero, siguiendo las instrucciones del producto.

  • Deja que se sequen despacio. A temperatura ambiente, lejos de radiadores o secadores. El calor directo puede resecar el cuero y provocar grietas.

  • Recupera la forma. Coloca hormas (idealmente de cedro) o papel dentro para absorber la humedad y mantener la forma. Cambia el papel si se humedece.

  • Nutre el cuero. Cuando estén totalmente secas, aplica acondicionador para cuero para mantenerlo flexible.


Botas de cuero y la nieve

Las botas de cuero de Dandelie no llevan aislamiento térmico, así que si hace frío, unos calcetines más calentitos y una plantilla extra ayudan un montón. Si se mojan con la nieve, sigue los pasos de arriba y deja que se sequen con tranquilidad.