La piel de oveja es un material valioso y resistente, así que vale la pena cuidarla bien para que tu abrigo lammy te dure años. Aquí tienes nuestros consejos:

Antes de usarlo por primera vez (y siempre que puedas), trata tu abrigo lammy con un spray impermeabilizante. Puede ser el mismo que usas para chaquetas de cuero o zapatos de ante.

Las manchas pequeñas normalmente las puedes quitar tú en casa. Eso sí, ten en cuenta que al limpiar un lammy puedes afectar la piel y el color. Y por fa, evita esto: no lo vaporices tú misma, no lo metas a la lavadora ni a la secadora, y no lo lleves a tintorería, porque puede dejar manchas permanentes en el abrigo.

Manchas de grasa

Como la tiza absorbe la grasa, es ideal para este tipo de manchas. Si se te mancha, usa tiza de pizarra del mismo color que tu abrigo (por ejemplo, negra si es oscuro). Espolvorea un poco de tiza sobre la mancha, espera unos minutos y cepilla suavemente para retirar la tiza. Repite el proceso hasta que la mancha desaparezca.

 

Manchas por humedad
Un abrigo lammy puede mojarse, pero lo ideal es evitarlo. Para protegerlo de la lluvia y la suciedad, aplica cada año un spray impermeabilizante.
Si se ha mojado por una lluvia fuerte, deja que se seque en una percha ancha, en una habitación ventilada. Evita colocarlo cerca de una fuente de calor y no lo guardes en plástico ni en un armario lleno y cálido.La idea es que se seque con aire, sin prisa, y sin calor directo.

 

Otras manchas
Si la prenda tiene acabado de ante, puedes quitar algunas manchas con cinta adhesiva. Coloca un trocito de cinta sobre la mancha y retíralo con suavidad para que la suciedad se quede pegada. Es importante no frotar, porque podrías incrustar la mancha en la piel.

 

 

Si tu prenda tiene manchas grandes o está hecha de piel de oveja especialmente delicada, lo mejor es llevarla a un especialista en limpieza de piel para evitar daños. Para que el resultado sea el mejor y la prenda dure más, los artículos de ante también conviene limpiarlos con un especialista.

Y un último tip que casi nadie hace y funciona un montón: de vez en cuando, cuelga el abrigo fuera del armario un ratito para que la piel se airee. Esto ayuda a que se mantenga bonita y en buen estado.